
Aparato auditivo y su funcionamiento
¿Qué es un aparato auditivo? y ¿Cómo funciona?
La solución para volver a oír bien pasa por el uso de algún tipo de ayuda auditiva en forma de aparatos auditivos. Para mucha gente, el hecho de llevar un aparato auditivo es algo difícil de aceptar, y habitualmente posponen la decisión y tan solo buscan una solución cuando realmente aparecen problemas en la vida cotidiana.
Sin embargo, el oído como cualquier otra parte del cuerpo, requiere de estimulación y ejercicio. Si el estímulo desaparece, la pérdida auditiva empeora y la comprensión del habla empieza a deteriorarse.
Los aparatos auditivos mantienen activos estos estímulos y mejoran la calidad de vida de los usuarios/as, que pueden oír de nuevo los sonidos cotidianos de la vida.
La tecnología en aparatos auditivos ha avanzado rápidamente y hoy son capaces de hacer mucho más de lo que hacían unos años atrás. Puedes descubrir todos los modelos que te ofrecemos con la ayuda de nuestros mejores profesionales, que se ajustarán a tus necesidades auditivas y a tus requerimientos más personales.
Diferentes dispositivos de ayuda auditiva nos permiten diseñar una solución adecuada a tu forma de vida, a la sensibilidad de tu oído, a tus exigencias ergonómicas, estéticas, funcionales o de mantenimiento y, por supuesto, a tus recursos. Déjanos asesorarte y descubre posibilidades en las que no habías pensado.
Tipos de aparatos auditivos
Tenemos soluciones auditivas que van desde estilos pequeños, casi invisibles que se ajustan discretamente dentro del oído, hasta aquellos que se sientan cómodamente detrás del oído. Incluso puedes seleccionar dispositivos que se conectan de forma inalámbrica a tu móvil.
Gracias a que trabajamos con algunos de los principales fabricantes del mundo, podemos ofrecer aparatos auditivos pequeños y livianos, que pueden ayudarte a aprovechar al máximo tus experiencias auditivas, ya sea que estés viendo la televisión, en el teatro o en una situación de carácter social.
Nuestros aparatos auditivos utilizan tecnología avanzada y pionera para ayudarte a comprender perfectamente los sonidos que te rodean. Podremos proporcionarte el tipo correcto de aparato auditivo, ya sea que tengas una pérdida auditiva leve, moderada o grave.
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Aparatos auditivos discretos: hechos a medida para adaptarse discretamente dentro del canal auditivo.
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Aparatos auditivos retroauriculares: diseños de línea delgada que se ajustan cómodamente detrás de la oreja.
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Aparatos auditivos intrauriculares: de tamaño pequeño pero con gran tecnología y personalizables según tus necesidades.
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Aparatos auditivos CROS: hechos a medida para personas con pérdida auditiva en un oído.
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Aparatos auditivos inalámbricos y bluetooth: opciones para que te conectes de forma inalámbrica a tu teléfono para que puedas transmitir música o hacer llamadas.
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Aparatos auditivos recargables: con iones de litio confiables y convenientes.

Nuestros dispositivos auditivos
Cada aparato auditivo se adapta a las necesidades de cada persona y por eso es muy importante saber cuál es el ideal para usted o su ser querido. ¡Cuidado! Antes de comprar tu aparato debes tener tu audiometría.
Aparatos Auditivos Para Sordera Leve
Estos Aparatos están diseñados para una pérdida de audición de 20 a 40 DB*
Aparatos Auditivos Para Sordera Moderada
Estos auxiliares tratan la perdida auditiva de 40 a 60 DB*
Aparatos Auditivos para Sordera Severa
Aparatos que asisten la pérdida de audición en un rango 60 a 80 DB*
Aparatos Auditivos para Sordera Profunda
Aparatos especializados en pérdida auditiva mayor a 80 DB*


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Mantenimiento de aparatos auditivos
Mantener los aparatos auditivos en óptimas condiciones es esencial para garantizar su rendimiento y durabilidad a largo plazo. A menudo se subestima el mantenimiento y, en ocasiones, se pueden cometer errores fatales para nuestros dispositivos. En los párrafos siguientes, encontrarás consejos sencillos que te ayudarán a disfrutar de una experiencia auditiva óptima y, también, a prolongar la vida útil de tus audífonos.
1. Vida útil de un aparato auditivo
Los aparatos auditivos son uno de nuestros aliados día tras día. Pero ¿cuánto dura un aparato auditivo? Si son aparatos auditivos de calidad y se cuidan bien, estos pueden durar entre tres y siete años.
Por supuesto, se trata de una media y a menudo el modelo del dispositivo también influye en su vida útil. Limpiar los aparatos auditivos diariamente, sustituir los componentes dañados, gastados o simplemente descargados, realizar limpiezas profesionales periódicas y tener cuidado para protegerlos son acciones que ayudan a prolongar el ciclo vital de estos dispositivos.
2. Proteger los aparatos auditivos
Proteger los aparatos auditivos: suciedad, calor y humedad
La suciedad, el calor, la humedad y el agua son todos elementos, de una u otra manera, enemigos de los aparatos auditivos. Por lo tanto, para mantenerlos en buen estado y aumentar su duración, se deben respetar diariamente algunas medidas.
Sobre todo en verano, los aparatos auditivos pueden dañarse con el agua y el calor. Si el producto es resistente al agua, siempre se debe secar con cuidado después del baño. En cambio, si el producto no es resistente al agua, es necesario alejarlo de cualquier gota. ¿Qué hacer si el aparato se moja en caso de lluvia imprevista, temporal veraniego o si lo tocamos con una mano mojada?
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Se debe quitar inmediatamente (o en cuanto sea posible).
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Hay que apagarlo.
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Se debe sacar la pila y secarla con un paño limpio.
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El aparato auditivo se debe sacudir levemente, con cuidado, para que salgan las gotas que hayan entrado.
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Hay que dejarlo durante unas horas sobre una hoja de papel o en una superficie con el compartimento de las pilas abierto.
En cuanto al calor, no dejar nunca al sol el aparato, ya que las temperaturas elevadas y los rayos del sol podrían disolver la protección exterior del soporte. Debe evitarse también el contacto con cremas solares, cosméticos o productos en spray, ya que las sustancias contenidas podrían dañarlo.
Por su parte, la humedad es un enemigo invisible, ya que puede ser difícil de notar. Sobre todo en verano, cuando se pasa de ambientes cálidos a otros climatizados, se eleva el porcentaje de humedad en la atmósfera y, en consecuencia, también el sudor presente en nuestra piel, que puede aumentar la presencia de suciedad en nuestros soportes auditivos. La protección de los aparatos auditivos ante la humedad es bastante sencilla: cuando no se utilizan, es necesario mantenerlos en un ambiente fresco y seco (por ejemplo, no en el baño) y usar también productos específicos para la deshumidificación y el secado del aparato auditivo, como cápsulas deshidratantes, o las cajas de deshumidificación específicas.
3. Al dormir guárdalos en un lugar seguro
Quitarse el aparato auditivo antes de ir a dormir es conveniente para el oído, pero también para el aparato. En primer lugar, porque cuando se apoya el oído en la almohada, podría pitar o se podría dañar; en segundo lugar, para evitar el consumo de la batería cuando se está usando el dispositivo (sobre este punto es necesario acordarse de apagar siempre el soporte cuando se extraiga).
¿Y dónde lo dejamos cuando nos lo quitamos? Obviamente, no en el primer lugar que encontremos, sino en la funda para aparatos auditivos específica. Puede ser de ayuda crear una pequeña rutina de unos pocos pasos que seguir cada noche para cuidar estos dispositivos. Por ejemplo:
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Quitarse el aparato auditivo.
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Apagarlo.
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Abrir la puerta de la batería para que se sequen los componentes internos.
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Introducirlo de manera correcta en la funda.
Este último paso puede parecer banal, pero los dispositivos son frágiles y es
necesario cuidarlos bien para evitar que se dañen.
4. Cambiar pilas, cúpulas y filtros
Probablemente, durante los primeros meses de utilización de los aparatos auditivos, te preguntes cuándo es mejor cambiar las pilas para aparatos auditivos. En realidad, la respuesta es bastante sencilla: cuando se comienza a notar que el aparato auditivo es menos eficiente o el sonido tiene una calidad inferior, o cuando este se distorsiona. Por supuesto, las pilas permiten que el aparato funcione, pero no son los únicos componentes que controlar para alargar la duración de los aparatos auditivos. Los filtros y las cúpulas son otros de los elementos que hay que tener en cuenta y sustituirlos después de un período de utilización:
Las cúpulas para aparatos auditivos protegen el receptor y consiguen una mejor calidad del sonido, reduciendo la dispersión sonora. Así, garantizan la higiene del soporte auditivo, pero deben sustituirse de manera cíclica: no se pueden limpiar y, una vez dañadas o sucias, es mejor cambiarlas, para evitar que otros componentes se dañen de manera irreparable. La operación es bastante sencilla y rápida, y se puede hacer de forma autónoma.
En cambio, los filtros para aparatos auditivos sirven para protegerlos de la cera, la grasa de la piel, el polvo y la suciedad de diferentes tipos. Además, evitan que los residuos atasquen el interior del soporte auditivo, pero, cuando se utilizan, tienden a acumular restos que impiden un correcto funcionamiento y, por lo tanto, deben sustituirse. Para el mantenimiento ordinario, basta con limpiar los filtros: esto hará que duren más y con una mayor eficiencia. Sin embargo, después de un determinado período de tiempo, incluso con un mantenimiento rutinario adecuado, el filtro debe sustituirse: se puede cambiar de forma autónoma con el instrumento que se facilita en el momento de la
compra, prestando atención a no dañar el aparato auditivo.
5. Limpiar el aparato auditivo de la cera
La limpieza de los aparatos auditivos es otro elemento fundamental para alargar su vida útil. Los instrumentos necesarios son pocos:
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Un paño suave.
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Un spray.
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Toallitas detergentes.
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Pastillas deshumidificantes para quitar la cera y mantener los filtros limpios.
En muchos casos, el aparato no funciona justamente porque el filtro está atascado y, por lo tanto, es importante prestar atención a este aspecto.
La cera tiene una función de protección y antibacteriana del conducto auditivo exterior, por ello, es perfectamente normal que esté allí. Sin embargo, puede acumularse en la apertura del aparato provocando distorsiones sonoras o molestos silbidos. Si el aparato permanece en contacto durante mucho tiempo
con la cera, también puede dañarse.
Revisar la audición y aparatos auditivos
También cuando se usan aparatos auditivos, es importante efectuar un control periódico para verificar que no haya empeorado el trastorno y, sobre todo, para controlar que el aparato auditivo esté en buen estado y sea adecuado para nuestra pérdida auditiva. El chequeo del oído y del aparato auditivo, si se realiza de manera periódica, es el primer paso para seguir oyendo bien. Los aparatos auditivos mejoran nuestra calidad de vida, la relación con el mundo que nos rodea, las relaciones sociales y nuestra serenidad, por ello, debemos cuidarlos.

